
Cada vez son más las legislaturas locales que han decidido enfrentar a la industria tabacalera y proteger así a los no fumadores. Sin embargo, los avances logrados podrían enfrentar un obstáculo que, al menos en teoría, presenta argumentos lo suficientemente sólidos como para fomentar el tabaquismo entre todas aquellas personas que conviven con gente que fuma.





